lunes, 22 de abril de 2013

Mechanical

Blancas mariposas surcaban el cielo nocturno batiendo suavemente sus alas mecánicas. El pequeño zumbido producido por los engranajes al moverse era lo único que rompía el silencio de aquella cálida noche de verano. La brisa nocturna acariciaba mi piel con suavidad, y las pequeñas mariposas se posaban de vez en cuando cerca de mi cara, permitiéndome observar el complejo mecanismo de relojería que parecía cada una de sus cuatro alas. Era una noche muy tranquila, hasta que llegaron los lobos.
¡Que criaturas tan maravillosas las que se encuentran por la noche! La manada de lobos que vivía en los alrededores de la colina tenia la particularidad de estar compuesta por lobos albinos, todos ellos blancos como algodones, con unos ojos de un azul casi transparente o rosáceo. Unas criaturas fascinantes.
Como casi todas las noches, los observé desde mi rincón en la hierba fresca y, como cada noche, fueron acercándose a mí poco a poco. Parece ser que nunca terminarán de tener confianza conmigo, siempre hay que ir despacio, dejarles acercarse, hacer el primer movimiento.
Uno de los lobos pequeños correteó hacia mí y se tumbó apoyando la cabeza en mi estómago, lo que hizo que poco a poco, sin prisa, lo siguieran los demás. Yo seguía inmóvil, mirando al veraniego cielo nocturno surcado de estrellas, totalmente relajada. Una de las mariposas mecánicas se posó con gracia sobre el hocico del lobo, el cual ni se inmutó. El resto de lobos hacían un vano intento por olerlas, pero las maripositas se les escapaban sin darles tiempo, batiendo sus alas llenas de complejos mecanismos. Nada podía romper nuestra calma nocturna, parecía que el tiempo se había detenido a nuestro alrededor, que el momento sería eterno, que nada podría estropearlo... Pero entonces oímos el primer disparo. Los lobos salieron corriendo, las mariposas se refugiaron en las alturas, y yo tuve que correr a casa también. En un solo segundo nuestra preciosa calma se había roto, y no podíamos recoger los pedazos.
Habían llegado los cazadores.

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